domingo, 14 de abril de 2013

Mirando los testículos.

    Ciertas áreas de la currícula tienen mayor aceptación por parte de los niños. Ello ocurre en Ed. Física y Ciencias Naturales.  En esta última, los niños suelen traer material para incrementar la experiencia aúlica y muchas veces, son los papás que colaboran con este enriquecimiento.
     Esa mañana, Miga colaboró con algunos órganos sexuales que consiguió, gracias a la ayuda de su madre, pues es veterinaria.  Muy previsora la mamá, mandó junto a los órganos, algunos guantes y una pinza, para que puedan ser retirados del frasco con formol.
     El maestro Grimen, para hacer más fácil su observación y para que nadie rompa los órganos, decidió utilizar un guante y poner los ovarios y testículos en su mano.  Dado que la mamá de la niña fue muy atenta en mandar el material, decidió utilizar guantes descartables de la institución para realizar dicha observación.
     Al no contar con guantes en su armario, decidió mandar a una niña a la secretaría, para obtener el mencionado objeto y poder observar los distintos órganos. Al ingresar en el espacio deseado, la infante inició el siguiente diálogo.
- El profesor pide por favor unos guantes de látex.
- Sí, tomá. ¿Para qué? - Pregunta la secretaria, pensando que se había lastimado un niño.
A lo que la niña responde muy tranquilamente
- Es para que podamos ver los testículos de Grenan.


jueves, 24 de enero de 2013

Te siento la mirada.

    ¿Alguna vez tuvieron la sensación de que alguien los estaba observando y cuando voltearon, se percataron que estaba ocurriendo eso?
     Este fenómeno emparentado con lo místico y alejado de la ciencia, es ratificado constantemente por infinidad de sujetos.   Hace algunos años, había una publicidad, en la que un sujeto viajaba en el colectivo y pasaba una señorita muy hermosa.  El muchacho deseaba que la chica lo mire y lo manifestaba repitiéndolo en reiteradas ocasiones.  Cuando la chica lo mira, el muchacho hace que mira para otro lado, con una mezcla de pudor, sorpresa y frustración.  La chica vuelve la mirada hacia el frente y el muchacho repite el deseo y pedido inicial.
    Un suceso que se repite varias veces y a infinidad de sujetos (hasta una publicidad), ¿puede ser considerado "mágico" y fuera de análisis científico?  
     Personalmente he sentido varias veces la mirada de un Otro. Esto no significa que siempre la siento, pues es incomprobable, salvo que una persona ajena te lo haga saber.  Lo que sies llamativo, es que este suceso se repite una y otra vez y que la ciencia, aún no ha estudiado este fenómeno, que a priori, parece tener una impronta de la sociedad.  
      Quizás, en algunos años, estudios tangibles logren desentrañar este fenómeno de origen desconocido, pero que considero que está lejos de la casualidad y que la mirada, tiene un poder más importante del que actualmente se cree. ¿O no?



jueves, 17 de enero de 2013

Y más personajes...

     Nadie duda que hay personajes en todos lados, pero lo que si es discutible, que una parte de ellos, se encuentran en los colectivos.   Es posible, que esta afirmación radique, en que al estar en un espacio en común con otras personas, profundizamos en los detalles observables hacia ésta. ¿O no?
    Luego de ir a la farmacia, Maja decidió visitar a Gromen a su casa.  Luego de algunos mates, decidieron ir al cine, previa investigación de supuestos descuentos que promocionaban algunas tarjetas. 
    Una vez organizada la salida, se dirigieron a la avenida y se tomaron un colectivo.  Maja se dirigió al último asiento donde había dos lugares disponibles, junto a una señora que se encontraba mirando por la ventana.
    El viaje se inició y mientras los conocidos conversaban, la señora que se hallaba junto a Maja, comenzó a gritar por la ventana.  Los gritos no eran muy claros, pero tenían un tinte agresivo por la intensidad y por una frase que pudo decodificarse: "Eh, te voy a matar".
   Gromen observó a la mujer que gritaba y observó a Maja con una mirada denotando lo raro de la situación.  Maja reía.
    El viaje prosiguió y Maja comenzó a sentir un roce por su espalda. El brazo de la señora hacía un contacto importante sobre la espalda de la chica.  Maja comenzó a sentirse nerviosa  y a manifestar cierto  nerviosismo. Ahora, Gromen reía y se mofaba de la situación.
    La señora comenzó a vaciar su bolso y Maja giró su cabeza, para no observar más a la mujer, pues la ansiedad la paralizaba.  Un paraguas, un sandwich, una colonia de un olor bastante intenso y no muy agradable y una cámara de fotos.
     Una vez que sacó la cámara de rollo, tomó una fotografía a Maja de espaldas y vociferando una frase poco entendible.  La gente comenzaba a mirar a la señora y la cara de Maja.
    Al poco tiempo, la mujer se levanta y toca timbre.  Antes de bajar, manifiesta otra frase poco clara, en la que pudo rescatarse: "ya van a aparecer en internet, (...)por burlarse(...)".  Esto, bajo la atónita mirada de Maja, Gromen y el resto de la gente que viajaba en el colectivo.
     Maja recordó porqué no viajaba en colectivo...


lunes, 7 de enero de 2013

Regresión a vidas pasadas.

     Se conoce como regresión a vidas pasadas, a la técnica implementada por algún sujeto para remitirse a una vida pasada.  Para que esto deba concretarse, uno tiene que creer en la reencarnación (la religión Católica Apostólica Romana no cree) y debe haber reencarnado (y no en una uña).
      Luego de varios hechos ¿casuales? (causales), Gardin fue a un encuentro con una profesional de psicopedagogía para realizar eso que se presentó ¿casi por casualidad?
      En el primer y único encuentro, Gardín observó lo que se trascribe a continuación:
 La primera imagen que se observó, fue una construcción hecha con piedras de forma geoide y grande con un portón marrón.  En un principio pensé que era la bastilla, dado que tenía un recuerdo muy fuerte sobre una imagen de un libro de mi segundo año del secundario.  Al volverse más nítida la imagen, logré encontrar diferencias considerables y pude afirmar que no se trataba de ello.
  Luego vinieron imagenes sobre el lugar, que según lo sentido, era en Francia, en 1756.  Primaba la naturaleza y caminos de tierra.  El verde era un color que dominaban los distintos paisajes vistos, salvo el interior de la construcción que era gris.
    La primer persona que se observó, era Claudia, una mujer de edad avanzada, con aspecto de que la vida la había golpeado bastante. Era así, pues tenía una hija, que fue concebida comol fruto de un abuso.
    En lo poco que pude saber de Claudia, se puede mencionar que fue un ser que atraía mucho al género opuesto. Era una mujer de buena posición, pues no sufría de alguna necesidad, salvo la afectiva.  Tenía un hermano, que a partir del abuso, cuidaba de su hermana. Este hermano, era una persona mayor en todas las visiones y siempre se encontraba sentado escribiendo o aconsejando o reprendiendo a la hija de Claudia.  
    La hija de Claudia, cuyo nombre no lo pude saber, era yo (a partir de ahora M). La joven tenía 20 años en la visión.  Era muy hermosa, rubia, delgada, ojos claros con una mirada que reflejaba alegría.  Una personalidad infantil, jovial, jocosa e inocente.  Su  ropa era un vestido blanco, no inmaculado producto del lugar donde el polvillo de tierra pulula por doquier. 
   M era una joven que inquieta, que siempre estaba sonriendo, generando simpatías en los demás, principalmente en los hombres.  La vi que obtenía manzana, comida, flores, etc. para que M le preste atención a aquel que realizaba algún presente.  Los hombres intentaban conquistarla, pero nunca se comprometía. Todas estas actitudes eran inocentes, pues le gustaba, pero no se daba cuenta del poder que tenía sobre el otro. Lo hacía de aniñada que era. Parecía que usaba a los hombres, pero por su personalidad infantil más que por maldad.
   Más adelante,un señor rubio, que anhelaba conquistarla,  se cansó de la forma de ser de M, la maltrató. La golpeó en un lugar cerrado, donde había paja. Parecía una especie de establo.
    El terror invadió el cuerpo de la joven. Golpes en la cara, patadas por todo el cuerpo, se suscitaban una y otra vez. El miedo a la muerte la desbordó. En cierto momento se resigno y dejó de cubrirse como entregándose a lo que el otro quisiera.  La golpeó hasta el cansancio.  Abusó de ella y la lastimó tanto, que más adelante no pudo tener hijos. Supuse que le había destrozado la vagina.
    Luego de eso, M se casó con un señor mayor, militar y muy tranquilo. Vivió encerrada en la casa de éste. Todo se veía gris, apagado y triste.  Estaba depresiva. Por orden de su marido, no podía salir.  Así vivió muchos años. Todo muy triste. Hasta que un día, su marido murió.
    Volvió a salir de ese lugar tan gris y oscuro, comenzando a dar paseos por los distintos jardines. Se la veía tranquila, como que faltaba algo, pero bien.  Disfrutaba de la belleza del lugar donde estaba y era feliz con lo que era y había vivido.
     A los 40 años (aprox.) se encuentra con Andrés, hijo de su anciano marido. Había vivido en el exterior, era militar (no sé si se la pasó peleando o qué, pero estaba afuera y M no lo conocía). Comenzaron a conocerse más y más y se quedaron juntos hasta la muerte de éste.  La ayudó mucho a M para encontrar ese algo que le faltaba, le dio paz y la hizo feliz.
      Es de destacar, que Andrés poseía un especie de símbolo en un fondo rojo. Era un círculo dorado y formas onduladas que salía del círculo hasta llegar a un centro dorado grueso.
      Más adelante, se observó la muerte de M, tranquila, en una cama y denotando varios años encima. Su muerte fue en paz.

Conclusión:
     Se podría pensar que es una regresión con una cantidad de detalles importante, pero según  lo aseverado por Gardín, la proyección jugó un papel muy importante, generando este tipo de visiones/historia.
     Real o no, el poder poner en palabras, situaciones ansiógenas, ayuda a que la persona se sienta mejor. 

martes, 18 de diciembre de 2012

Ese olor...

     A veces, perdemos cosas y no nos damos cuenta, salvo que algo evoque lo perdido o lo recuperemos, dándole el valor que realmente merece.
     Grumen fumó desde temprana edad.  Sus inicios se remontan a los seis años, cuando robó un cigarrillo a su padre.  Obviamente, fue descubierto rápidamente dejando como saldo una cola demasiado colorada para una parte donde no llega el sol. 
      Seis años más tarde, con los compañeros "sanos" de basquetball, incursionó nuevamente en el tabaco. Práctica que duró algunos meses.
      Por tercera vez, a los dieciseis años,  producto de grandes inseguridades propias de la edad y de la estructura de personalidad (si, un bobeto) incurrió nuevamente en el vicio. 
      Entre las desagradables consecuencias, la que mejor recibió cuando volvió a su percepción, fue el sentido del olfato.   Sin darse cuenta, día a día fue perdiendo dicho sentido para hacerse tan tenue, que no podía disfrutar de algunas experiencias odoríficas gratificantes.
      Los aromas de las comidas, reactivan las glándulas salivales. Un buen perfume, pone en juego el mecanismo de atracción.  Un olor desagradable da la pauta de que tenés algo muerto en el armario del aula.  Así, imnumerables situaciones.
     Redescubrir olores tan intensos, tan fuertes, tan dulces y agradables, que podrías quedarte horas respirando el mismo olor, sin cansarte. Cerrando los ojos para que descansen de su supremacía sensitiva. 
    Cada día reafirmo más, que no hay nada más lindo  representar "el mundo" con los demás sentidos. Lástima que la imagen, aún tiene tanta supremacía, que impide e inhibe el desarrollo de éstos.  ¿Será que cuando perdemos algo (y a veces tenemos la suerte de recuperar) damos el valor que realmente tiene?


lunes, 17 de diciembre de 2012

Todo tiempo pasado fue mejor

     "Todo tiempo pasado fue mejor". Esta frase inmortalizada por distintas generaciones que cuando llegan a cierta edad, y realizando comparaciones poco objetivas, la manifiestan sin vergüenza.
     En general, nadie que la escucha la discute, pues se manifiesta cuando se encuentra presente, un sujeto que jamás transitó en el período de tiempo a que se hace alusión.
      Indefectiblemente surge el cuestionamiento sobre la veracidad de esta frase. ¿Es tan así?    
      Lo real, para cada sujeto puede ser muy distinto. Sin embargo, pese a que puede haber diferencias realmente significativas, esta realidad es veraz.  El problema radica, que cada pensamiento o perspectiva, esta viciada y condicionada por la historicidad del sujeto. 
      Cuando se produce algún acontecimiento, a medida que pasa el tiempo, actúa un mecanismo represivo, quedando resaltado lo positivo y lentamente, "va desapareciendo" lo malo. 
     Un claro ejemplo es el primer beso. El ser humano difícilmente pueda olvidarlo (no significa que no lo haga). La imagen que se tiene es mayúscula, pues está impregnado con una pátina ansiógena, mezclada con la adrenalina de la situación.  Es muy probable, que técnicamente haya sido un desastre, pero la emoción y todo lo que involucra, genera una magnificación de lo realizado.
    Personalmente, recuerdo de manera muy vívida, fuerte e intensa la experiencia del primer beso, acontecida cuando tenía no más de cinco años (muy pequeño, sí, pero se contará en otra ocasión). Es muy probable, que haya sido un desastre, pero quedó tan marcado que el recuerdo "bonito" (¡Qué palabra pedorra para esto!) que pasaron muchos años y éste, aún perdura y perdurará a través de los años (el recuerdo de la situación, porque la niña mejor no verla).


     

jueves, 13 de diciembre de 2012

Mariposas en el estómago.

    El cuerpo humano es considerada una "máquina" perfecta.  Todo trabaja armoniosamente para permitir las funciones vitales y también, las no tanto, pero que son muy importantes para la constitución del Ser.
     Entre las distintas funciones, existen mecanismos defensivos como la adrenalina, hormona que se libera en situaciones de peligro (según la biología). 
      Cuando un ser humano, se vincula con un sujeto por el que siente atracción (no discriminamos, por eso usamos el genérico), el cuerpo empieza a liberar adrenalina.  Esta proceso, genera un cambio en el cuerpo como celeridad en los latidos del corazón, dilatación de las pupilas, cierto cosquilleo en el estómago, etc.  El cambio no es solamente a nivel físico, sino que hay un cambio en la forma de procesar la información y por ende, el comportamiento frente a ese Otro, si se produce el encuentro.  Todo esto es conocido como la sensación de que se tiene "mariposas en el estómago".
       Como consecuencia de todo esto, da la sensación (y lamentablemente se nota en demasía) de que nos volvemos torpes, la respiración aumenta su velocidad, la voz sale distorcionada, etc. Esto va mermando en la seguridad del sujeto incidiendo en el discurso del sujeto que lo sufre. 
      Cuando el cuerpo se equilibra, comienzan los autoreproches sobre el cómo debería haber sido el encuentro, pero ya es demasiado tarde. 
      A medida que va pasando el tiempo y los encuentros, la adrenalina deja de ser liberada con tanta intensidad y se va "normalizando" el vínculo que se produce con el Otro.   
      Los seres humanos van madurando, generando un aumento en la seguridad del sujeto. Este proceso, con el acostumbramiento,  va bajando en intensidad y frecuencia, dejando como consecuencia, que rara vez se vuelven a sentir "mariposas en el estómago" con la misma persona (salvo que se produzca una separación y se realicen encuentros esporádicos).
        Una lástima ¿no? Pero no todo está perdido, porque otras hormonas, como la dopamina, actuan en uno de los procesos más importantes en la vida del ser humano que es el AMOR.