domingo, 5 de febrero de 2012

¿No viven en la escuela?

      Una de las fantasías comunes en los niños pequeños, es que sus maestros viven en la escuela las veinticuatro horas del día,  No pueden imaginarse haciendo una vida "normal" (¿golperar ancianas no es normal?).  Muchas veces, quedan atónitos al ver a su maestro fuera de la escuela, paseando, comprando o cualquier actividad cotidiana. 
      Cierto día, un docente  iba caminando  y se encuentra con Saiba , alumna de primer año de la primaria y su madre.   La niña, pese a que era de hablar en demasía y ser muy simpática, no emitió vocablo alguno y se remitió a mirar de manera extraña al docente.

     Al otro día, la niña no mencionó nada del casual encuentro. Cuando el maestro preguntó a la niña sobre lo que ocurrió el día anterior, ésta manifestó que se había encontrado con un señor parecido a su maestro, pero que no era él.  Jamás pudo asociar a su maestro con ese "personaje" que se toparon por la calle.

sábado, 4 de febrero de 2012

El encuentro.

     A veces, los niños son tan sinceros, que sus comentarios pueden ser demasiado duros. Ni hablar, cuando se trata de emitir una opinión sobre algún referente como sus familiares, profesores, entrenadores, etc.
   Ludus siempre acompañaba a su mamá cuando realizaba las compras.  Como vivía muy cerca de la casa de su maestro de segundo, era común encontrárselo por la calle.
    El día era inmejorable para pasear.  Liby y Groner paseaban por Olivos para dispersarse de un día agotador. Groner era el maestro de Ludus. A medio paseo, se toparon con Ludus y su mamá, permitiendo que conversaran de algunas "pavadas".
     Al día siguiente, en la escuela, Ludus y Groner volvieron a compartir un espacio.   Ludus, tratando de destacarse, manifesta que se había encontrado al profesor y su novia. Y para completar ...- Y es muy muy feaaaaaa.  
     Pasaron tres meses y aconteció la misma situación callejera, pero con uno de los actores cambiados.  La novia de Groner, ahora era Solys.  La actitud de Ludus cambió radicalmente.  Frente a la pasividad y verguenza del primer encuentro con su docente, la desfachatez y el histronismo irrumpieron en el segundo. 
     La actitud "banana" del infante fue bastante irritante, siendo alimentada por la personalidad de Solys, que  se mofaba de la situación.
     Al otro día, Ludus manifestó sin ningún tabú, que le había  encantado  la chica y que quería volver a verla.  El niño estaba totalmente seguro que Solys se había enamorado de él y así lo hizo sentir al docente hasta fin de año.
Moraleja:  No salgas nunca por el barrio donde trabajas.

viernes, 3 de febrero de 2012

¡Qué buena campera!

    Hace varios años, el clima de Buenos Aires viene cambiando.  El clima templado fue cediendo espacio al subtropical.  Este se caracteriza por temperaturas altas y cuando es húmedo, lluvias de importante tenor.    Las lluvias pueden irrumpir de la nada y modificar la temparatura o no, del lugar.
    Aquella madrugada, el cielo estaba totalmente despejado. La temperatura era más que agradable, así que se partió a trabajar con ropa de poco abrigo.   La mañana siguió siendo muy agradable y nada hacía sospechar de algún cambio.
     Pero a las doce, el viento cambió  y unas nubes de un color gris muy oscuro se apoderaron del cielo. Pasaron cinco minutos y una cortina de agua arreció sobre la localidad.  La temperatura bajó bruscamente y comenzó a sentirse el frío.
      Los niños fueron retirados con sus padres y sólo quedaban algunos rezagados.  Los docentes se podían retirar, salvo el que estaba de turno. El problema para irse, era la falta de protección contra la lluvia y contra el frío.
      Para la lluvia, rápidamente encontró solución.  Recordó que en su "armario mágico" (Denominado así por una alumna porque siempre había algo que solucionaba un problema) había un paraguas con dibujos infantiles que había encontrado por la calle (Sí, agarro cualquier cosa por la calle, ¿y qué?) y estaba un ¿poco? deteriorado.
     Faltaba resolver el tema del frío.  La portera, apiadándose del pobre muchacho, buscó en un canasto de ropa perdida de hacía varios años y jamás reclamada.  Al revolver, quedaban solamente pantalones y una campera inflable de color rosa y talle muy pequeño. La dificultad del frío estaba parcialmente resuelta.
    Se veía a doscientos metros una "cosa" rosa con un paraguas maltrecho, que caminaba por el barrio.  Muchos se asustaban al toparse con ese ser, pues llamaba la atención que la campera rosa le llegaba hasta el antebrazo y el paraguas, a duras penas podía tapar algunas gotas.
    No importó nada, pues gracias a esos dos objetos, pudo llegar "calentito" y "seco" a su otro trabajo. Eso sí, cosechó admiradores en algunos pobladores del barrio.

jueves, 2 de febrero de 2012

Gente que busca gente...

     Cuando una situación que no es buena se repite año tras año, generando cierto rechazo y ocupación por cambiarla, es mucho más positivo que cuando no produce "nada" y deviene la apatía.
     Lumus había repetido la misma conducta desde hacía mucho tiempo. Cuando se percató que algo estaba mal, comenzó a buscar soluciones de manera infructuosa.  La reflexión lo llevó a buscar etapas en las cuales se sentía contenido y fundamentalmente, valorado. 
     Comenzó el rastreo de las personas que le brindaron contención y ubicó dónde vivía uno de esos sujetos.  Tocó el timbre y cuando abrieron,  aclarando quién era, manifestó textualmente: -"Necesito ayuda".
    Obviamente, la aparición repentina causó sorpresa y frente a una necesidad, se intentó brindarle la ayuda que anhelaba.  Se conversó con la familia y en parte, se pudo resolver la situación apremiante para el joven.

miércoles, 1 de febrero de 2012

La bicicleta mágica.

     La bicleta, elemento muy utilizado por distintos sujetos, debido a las bondades que brinda este medio.  Mejora el estado físico, por ende la salud.  También es un medio de transporte económico y ecológico.
    Todas las mañanas, Gruner utilizaba su bicicleta para transportarse de un lugar a otro. La bicicleta se la había ¿prestado? su hermana. Obviamente, esa bicicleta era de características acordes al género femenino (color y forma), pero eso parecía importarle muy poco, mientras lo traslade de un lugar a otro.
     Con su guardapolvo blanco, cumplía el mismo ritual todas las mañana, se bajaba de su bici, la dejaba atada con un candado en un poste de luz y se subía al tren (podía llevar la bici en el tren, pero quería caminar).
     Una mañana, realizó el ritual cotidiano y se fue a la escuela.  Al mediodía, tomó el tren y se bajó en la misma estación Mitre.  Caminó unos metros y descubrió que la bicicleta no estaba atada.
    Pensó que se la habían  robado, mirando para todos lados, puso cara de malo (lo mismo le pasa al que le roban el auto, mira para todos lados para ver si lo ve, como si el vehículo hubiese sido robado hace unos instantes).   Mientras regresaba a su hogar, habrá visto trescientos dieciocho veces su bicicleta, siendo utilizada por otra persona.   Cada vez que alucinaba con su vehículo, ponía su poco habitual cara de matón (como si intimidace a alguien).
     Una semana antes, su hermana le había profetizado que se la iban a robar si la dejaba ahí, pero hizo caso omiso tratándola de loca.
     Para no quedar expuesto frente a su pariente, pensó excusas cómo:  La doné (¿quién se puede enojar con alguien generoso?) o me atropellaron (¿quién se puede enojar con un accidentado?).
      Decidió contar la verdar porque era una pavada sostener una mentira así que cuando su hermana lo escuchó, comenzó a esgrimir una serie de improperios inJUSTOS.
      Los diás siguieron corriendo y el trayecto antes realizado con bicicleta, ahora era realizado a pie. 
     A la semana, ocurrió algo totalmente inesperado. Cuando se bajó del tren y caminó hacia su casa, se encontró con la bicicleta atada en el mismo lugar que lo había hecho cuando la dejó.  Pensó que no podía ser tan idiota de no haberla visto, pero era totalmente imposible (en él ser idiota es factible).
     Miró a su alrededor y se percató que había un señor que lo miraba riendo.    Se acercó a Gruner y le dijo que había dejado la bici sin el candado puesto y cómo lo veía pasar todos los días, decidió guardarla para que nadie se la robe ya.    No la había podido entregar antes, pues había enfermado esa semana.  A Gruner  le parecía raro  que se roben esa bicicleta, era realmente muy fea.
     En vez de regresar a su casa, se fue para el hogar de su hermana y le mostró la bicicleta.  Su hermana se sintió culpable por lo manifestado anteriormente (Gruner le contó las cosas por la mitad y la otra mitad, de manera distorcionada) y en compensación, le compró chocolates.
      Nunca más dejó la bicicleta atada ahí.  Recalco ahí, porque en otra oportunidad, quedó atada en cierto lugar y estuvo más de una semana allí, porque no recordaba dónde la había dejado.

  

La mentira "con" patas cortas.

     Se dice que la mentira tiene patas cortas, pero este dicho cobra  mayor fuerza, cuando la falacia se disfraza en una pequeña niña de seis/siete años.
     Luna era muy despierta, simpática, agraciada, bonita (los caballeros del grupo enseguida quedaron obnubilados por su exterior) y siempre llamaba la atención.
     En los recreos, salía con su grupete de amigas a saltar la soga, y a mitad del juego, buscaba con su mirada para ver si su maestro la estaba "vigilando/mirando".  Si este no se encontraba (un recreo estaba a cargo de un grupo de docentes y en el otro descansaban en sala de maestros) iba a buscarlo a sala de maestros.  Una vez allí, esperaba que alguien abra la puerta y buscaba con la mirada para ver si encontraba al educador.
    Cada vez que salía a preguntar qué pasaba, la nena manifestaba alguna dolencia como el estómago, el brazo, el cuello, incluso pelos del brazo.
     Un día, vino Elina con una tarjetita, confeccionada con mucho amor para regalarle a su maestro. Cómo estaban en pleno proceso de la adquisición de la lectoescritura, era una tarjeta que cobraba mayor trascendencia.  Luna, también quería regalar una tarjeta, y tomó una de Winnie de Pooh, que según la niña, fue pintada por la mamá.  Se le preguntó si la mamá vivía en China, porque la misma tenía la leyenda "Made in China".
     Cierta vez, una compeñerita comentó que iba a tener un hermanito.  Parece que la idea molestó a Luna, que por no ser menos, también contó que su mamá iba a tener un bebé.  A los dos días, vino la mamá a buscar a la nena y obviamente recibió la felicitación pertinente, pero... jamás estuvo presente tal acontecimiento.
     En varias ocasiones, generaba confusión en los varones, manifestando dichos que otros niños no habían realizado, generando conflictos entre ellos.
      A veces comentaba a sus compañeritas que el docente iba siempre a la casa de ella a comer.  Cuando preguntaban al maestro, se percataban del ardid.
     Una vez, tomó un álbum de figuritas y se lo puso en la mochila a una compañera.  Cuando el dueño encontró el mismo, culpó a la otra niña por "habérselo robado".
     A medida que fue madurando y cobrando mayor confianza, estas fueron desapareciendo.

El agua milagrosa

     El agua, del latín aqua, sustancia vital. Está tan vinculada con la vida, que los científicos enviaron una sonda a Marte, para buscar algún vestigio e hipotetizar sobre la vida extraterrestre.
    Cuenta con gran cantidad de propiedades, incluso las esotéricas nutren ese listado.  Obviamente sin la aprobación de la comunidad científica.  
     Entre las características esotéricas, podemos mencionar al agua purificadora, la que brinda la juventud eterna, la curativa, etc.
     Sin proponérselos, muchos docentes utilizan el agua, como si tuviera propiedades curativas.   Cuando un niño se lastima, automáticamente se va a mojar.  Cuando el líquido entra en contacto con la piel, el dolor empieza a mermar permitiendo que el niño siga jugando.
    En realidad, lo que ocurre es que a medida que pasa el tiempo el dolor va disminuyendo, en parte, porque el cuerpo libera endorfinas que dan la sensación de placer (¿Será por eso que los Emos se cortaban?  ¿Aún hay Emos?).
     Pero volviendo al tema del agua, basta que el adulto le preste un poco de atención al niño, utilice el "agua mágica" y listo, c`est fini, niño mágicamente curado  para seguir jugando.