miércoles, 29 de febrero de 2012

La cuarta dimensión.

     En una película mediocre de ciencia ficción, pueden narrar los misterios de una cuarta dimensión.  Allí, los objetos desaparecen, se transforman o viajan... a lugares desconocidos.

       El armario de algunos docentes es el depósito de objetos de lo más variados e impensados.  Insectos, vegetales, cacharros, velas y peluches.  Éste último, parece ser un objeto de deseo de algunos alumnos, pese a la prohibición de tocar el armario.
      Los animales de tela, no eran de una belleza mayúscula, pero contaban con cierto ¿valor sentimental? (eran regalos de ex novias, por eso dormitaban en la base oscura del amario).  Vaya uno a saber, que en los cambios de aula, por parte de los docentes, aparecían esos peluches fuera del amario.
     Dentro de la selección de animales, había una abejita  que se alojaba entre los demás peluches.  Hubo un año, en el que un grupo de niñas, manipulaba en demasía dicho peluche.  Se les explicitó la importancia de dicho peluche y que no debían manipular más el armario.
     Ese mismo año, parece que se abrió un agujero que conducía a la cuarta dimensión, porque dicho peluche desapareció de la faz de la Tierra.
     En vano fueron las preguntas y las inferencias.  La abejita no fue vista nunca más, y con ella, se fue su uso para narrar historias...

   
    

lunes, 27 de febrero de 2012

Llamen a la policía.

     El "hombre" es un ser social, por ende, tiene una necesidad de un Otro.  En ese compartir cotidiano, se producen conflictos, sea el grupo que sea.  Una familia, amigos, compañeros, todos son grupos  se suceden distintos conflictos.   El conflicto es inherente al ser humano.
    En la escuela encontramos muchos grupos.  Basta con modificar un solo miembro del grupo, para que éste cambie radicalmente.  Cuando un elemento sale o ingresa, el grupo pasa a ser un sistema nuevo.
     Todas las mañanas se subía al micro para llegar a la escuela.  Todas las mañanas, se peleaba con alguien. Todas las mañanas pasaba lo mismo...
      Las peleas no sólo ocurrían en el micro, también se desarrollaban en el aula, en el patio, en cualquier lugar.  La situación se estaba volviendo tediosa, y frente a las distintas negociaciones (en una negocición, ambas partes tienen que ceder, sino es otra cosa) ninguna parte cedía en su postura.
    Charlas unidireccionales, reflexiones inexistentes, posturas cerradas, todo hacía imposible llevar a buen puerto el conflicto.
     La tensión llegó al máximo, cuando en una pelea en el micro, una "delincuente" de ocho años molestó en demasía al otro niño.  Como la acumulación de conflictos había llegado a su cúspide y aconteció fuera de la escuela, la familia optó por hacer la denuncia policial.
    Obviamente, la "delicuente" no fue presa ni fue condenada a la guillotina.
Si bien, los sucesivos conflictos bajaron en cantidad, la tensión en los distintos grupos no bajó jamás, pese a la "intervención" de la justicia.
  

domingo, 26 de febrero de 2012

Profe, no hay papel.

     Según las etapas del desarrollo de un niño, a cierta edad desarrollan ciertos "diques" que ayudan a contener el desenfreno pulsional.  Algunos de ellos son el pudor, el asco, la vergüenza, etc.
    Gracias a estos diques, nos ubicamos en tiempo y espacio y no hacemos lo que nuestro inconsciente desea.  Por ejemplo, no  andamos corriendo desnudos por la calle. (Gracias a internet, este es un mal ejemplo, ¿no?)
     Cuando se explica un tema nuevo, se intenta que nadie salga del aula, pero con niños muy pequeños , se dificulta bastante. 
      Había pasado la mitad de la explicación del tema nuevo y Sery estaba muy urgido de ir al baño.  Para evitar una catástrofe, se le permitió que se dirija allí.
      Pasaron diez minutos y se escuchó un golpe en la puerta, a lo que los alumnos y docentes gritaron - Adelanteeeeee.  Pero no hubo respuesta alguna. 
      El docente siguió con la explicación pero nuevamente fue interrumpido.  - Knock nock.
- Adelante - gritaron más fuerte al unísono alumnos y docente.
     Pero nadie contestaba ni se observaba un movimiento del picaporte de la puerta.
     Al continuar con la explicación, la puerta sonó nuevamente.  Esta vez, el docente cansado de que no contesten, se acercó a la puerta y abriéndola abrúptamente manfestó - Pero ¿quién es el que golpea la puerta y no abreeeeeeeeee?
    Al abrir la puerta de par en par, se encontró con Sery, el niño que había pedido ir al baño.  Se encontraba parado frente a la abertura, con los pantalones y calsones bajos y el dedo índice levantado.

     Los compañeros de Sery, al principio se quedaron mirándolo sorprendidos.  Luego, las reacciones fueron muy variadas.  Algunos comenzaron a gritar que estaba desnudo, otros se taparon los ojos o  rieron por la ansiedad.
     El maestro, intentando cubrir al niño, se puso delante y cerró la puerta.  Una vez fuera del aula , el infante manteniendo  su dedo levantado, manifestó:
- Profe, no hay papel.

sábado, 25 de febrero de 2012

Te voy a castrar.

    Entre los tres y los cinco años, los niños entran en una etapa denominada por Freud como fálica.  Allí, finaliza el complejo de Edipo (siendo muy sintéctico, cuando el nene se enamora de su mamá/el nombre se lo da la la tragedia, emparentada con el complejo) gracias a la castración (fantasía de que le cercenan una parte del cuerpo, puntualmente el pene).
    Para que se produzca la castración, debe haber una figura que actúe como "catalizador" en la mente del niño, y éste puede ser, un padre, un tío, un amigo de la familia o un maestro...
     Había sido una semana complicada para Ion, un niño de primer año de la ex primaria.  Cada vez que se le llamaba la atención, se remitía a mirar al docente y con una de sus manos se sujetaba el miembro.
      
    Se le manifestó la preocupación a la mamá y ésta comentó, que el comportamiento se repetía en la casa.
    Al día siguiente del encuentro con la madre, Ion empujó a un compañerito para salir primero del aula.  Nuevamente se le llamó la atención y otra vez, comenzó a agarrarse el pene.  Mientras el docente realizaba su discurso sobre un buen desplazamiento en el aula, observaba cómo seguía tomando su miembro y cambiando el tono de voz le dijo - (...) y dejá de agarrarte el pito porque no te lo voy a cortar...
    Se produjo un silencio incómodo y el niño, mirando atónito a su docente, se quedó en silencio.
    A partir de ese día, la conducta del niño mejoró notoriamente, en la escuela y en la casa.

jueves, 23 de febrero de 2012

Censo

    El censo, fundamental para un país, ya que con sus datos, sirve para planificar y organizar muchas cuestiones inherentes al estado.   Es un suceso que se realiza en casi todos los países y el mismo,  ocurre cada diez años y dentro de las décadas terminadas en cero.
    En Argentina, el primer censo se realizó en la presidencia de Sarmiento, pero no siempre se respetó la concreción del mismo, en el lapso de tiempo estipulado.
    El Estado Argentino, para llevar a cabo la tarea de censar, se nutre de los docentes.  Éstos, recorren casa por casa para realizar las preguntas pautadas por el INDEC. 
    Era la primera vez que participaba de un censo y la experiencia, hasta allí, había sido muy divertida.  Faltaba una casa para terminar la cuadra y realizar un parate para poder comer.
    Al no encontrar timbre, decidió aplaudir.  Cómo no salió nadie, decidió entrar y golpear la puerta de entrada.  Intempestivamente, se abrió una puerta y apareció una señora mayor.
   El censista se presentó a la señora y le manifestó que le iba a realizar algunas preguntas.  La mujer, miraba extrañada y comenzó a preguntar quién era.  El docente, nuevamente comenzó a explicar y quién era y qué estaba realizando.
     Lentamente, la cara de la anciana se fue transformando y con una escoba en  mano, comenzó a amenazar al censista, en una lengua extraña (más adelante se enteró que era ukraniano).
        Cuanto más se acercaba el docente, la anciana se ponía más furiosa.  Hasta que la escoba rozó el cuerpo del maestro.  Nuevamente quiso pegar al censista, pero éste, con unos reflejos de lince embalsamado, velocidad de chita avejentada, fuerza de rinoceronte rengo pudo controlar la situación y le arrebató la escoba.
        La señora, ya sin escoba, entró rápidamente en su casa para espiar al censista desde su casa.  Ni el rudimentario inglés, ni el paupérrimo francés hicieron salir a la señora de su hogar. 
       Un señor, que observó al situación, muy jocosamente se acercó al docente para contarle que la señora había escapado de ukrania y siempre era muy temerosa.  Se acentuó más ese temor, desde que había fallecido su marido.
        Un sentimiento de culpa invadió al cruel docente.  Dejó la escoba apoyada en la puerta, para irse a comer con el resto de sus compañeros.  Cuando continuó el recorrido, le dejó una florcita en la la columna de entrada, alivianando un poco la culpa por el mal momento acontecido.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Dimitriv Popov

     Un recurso poco utilizado pero muy efectivo para la motivación de una clase, es cuando el docente se disfraza de algún personaje, para desarrollar un contenido.
     Este docente le gustaba disfrazarse (No, no es travesti) y entre los personajes que había creado, su preferido era Dimitriv Popov.
     La primera vez que lo utilizó, fue cuando estaba realizando sus residencias en una escuela, donde la práctica docente era dicícil de afrontar. 
     Ese día había faltado la docente de quinto y sexto, por ende, la directora repartió a los niños en los distintos cursos.  El maestro, se encontraba en tercero preparando todo para la clase.  El contenido era "productos elaborados" y para motivar al grupo a realizar las propuestas, decidió darle vida al desconocido mago ruso, Dimitriv. 
    Grengor no esperaba encontrarse con un auditorio tan extenso y de edad tan variada (los niños de sexto, algunos tenían 14 años). Si lo hubiese sabido, era probable que suspenda la clase, pues la suposición llevaría a pensar que un mago ruso no era atractivo para niños tan grandes.
     Dimitriv era un mago que era un desastre, pues no le salía un solo truco y siempre recibía silbidos de desaprobación.  Aunque hubo un truco, en el que cortó y separó la cabeza de un niño, que recibió una abalancha de aplausos, incluso el difícil público adolescente.
    Usando trucos falibles, quería demostrar que la magia no existe, y que muchos productos que utilizamos, llevan un proceso de elaboración considerable.
     Faltaba el último truco y la frustración era tal, que jamás pensaron que lo que verían cambiaría sus vidas (hay que darle emoción).  Una caja de zapatos fue ubicada en el piso, se la abrió y se le pidió a una niña que le ponga harina.  Se la cerró y  tapó con una sábana para luego realizar la danza de Pagada  (Es la danza de la pavada, pero si les decía pavada, perdía el misticismo).  Luego, se sacó la sábana y mientras todos esperaban que el truco fracasara nuevamente, cuando abrió la caja, salió una flauta de pan francés.

      Todos miraban atónitos  (incluso la maestra titular que estaba más copada que los niños) y no entendían cómo el maestro ese,  hizo magia cuando  realizaba fracaso tras fracaso.
      Dimitriv hizo reapariciones, pero como toda huella mnémica (recuerdos de un pasado), ¿todo tiempo pasado fue mejor?
    
    

No te caigas.

    Los accidentes ocurren y son bastante frecuentes en las escuelas.  Hay algunos que terminan en una simple caída y otros en alguna situación bastante más grave.
     Las escuelas que cuentan con escaleras, deben prestar mayor atención al desplazamiento sobre este tipo de accesos, a los distintos pisos de la institución.
      Cuando el docente baja con sus alumnos, lo ideal sería ir mirando de frente cómo se desplazan, para anticipar el movimiento de algún niño que baje de manera incorrecta.
      Siempre se hallaba delante de su grupo y realizaba el mismo movimiento para bajar las escaleras.  Se ubicaba a cierta altura de la escalera y se daba vuelta para observar cómo bajaban los alumnos. 
       Cierto día, cuando bajanban los alumnos por la escalera, una niña decidió darle un ¿abrazo? (Quiero creer que fue eso) y el docente, que no se percató de la intención de la niña, perdió el equilibrio, rodó por las escaleras y cayó al piso.


     Luego de la sorpresiva caída, se levantó rápidamente, a pesar del golpe que recientemente se había dado.  Dirigiendo su vista  hacia las escaleras,  observó que la niña lloraba desconsoladamente y no se había movido de su lugar.  Allí "nació" uno de los grandes interrogantes del Universo "¿Por qué carajo lloraba a la nena si el que se había caído y golpeado la pierna era el maestro?"